viernes, 27 de noviembre de 2015

Eres algo a lo que puedo aferrarme,
pero eres como el humo
y rápidamente puedes desaparecer.

Eres tranquilidad en la noche
y pasión en la cama.

Eres observador,
paciente, tranquilo;
y eso nos complementa.

Eres la amarga cerveza
que acabó gustándome;
quise negar lo evidente,
hasta que con una mirada tuya,
tras haberla probado,
pude ser consciente
de que te quería.

Y necesito volver a esa mirada,
cómplice, tal vez
que entendía cada movimiento,
cada palabra.

Necesito volver a ti,
a todas aquellas veces
que hemos reído hasta ahogarnos,
a todas aquellas veces
que me dijiste
que todo saldría bien.

Porque tú eres
la confianza que tengo en mí;
tú has sabido aportarme eso.

(Es ahora cuando no puedo perderte).

lunes, 9 de noviembre de 2015

Para. Piensa. Respira.

Hoy es un día nublado
casi lluvioso
cualquiera diría que estamos en Galicia
pero aquí no hay playas
ni nada con lo que compararse.

Es un día húmedo,
donde el humo de cada calada
poco a poco se diluye
en el frío aire.

Todo el mundo anda con prisas
como si del fin del mundo se tratase,
y todo ¿para qué?

Acaso es todo tan urgente
que no tienes tiempo de parpadear.

Para. Piensa. Respira.

Observa el paisaje,
el azul de sus ojos,
ese mar que sus lágrimas crean.

Algo le ocupa la mente
y solo ella cree
que una botella de vodka
puede curarle.

Ni siquiera ella recuerda
la razón,
el problema
que le causa esa tristeza.

No podría considerarse tristeza
el no querer volver a casa.
Preferir un abrazo,
una caricia;
eso que consideras hogar.

Pero ya no puedes hacer nada
solo, observar aquellos ángeles.

"Los ángeles pueden volar"
Susurró y saltó.