viernes, 18 de diciembre de 2015

23 de diciembre

Y aquí estoy otra vez,
escuchando esa canción para piano
que una vez bailamos
bajo la marquesina
esperando al autobús
en una fría tarde de diciembre

Se acerca la Navidad
y gracias a ello
tu nariz se pondrá roja
haciendo ver así
lo dulce que puedes llegar a ser.

Sé que te he dicho
que odio esta festividad,
pero no quiero que haya más mentiras
entre tu torso y mi espalda
tapadas bajo la misma sábana.

En estas fechas
fue la primer vez que probé
el frío de tus labios,
donde me avergoncé
tras un beso haberte robado
en las escaleras de mi rellano.

Desde ese día
siempre me has mirado
con un brillo en los ojos.

Y no quiero
que ese brillo se vaya nunca
porque sino,
yo me apagaré con él.

jueves, 10 de diciembre de 2015

nuestra burbuja

todo parecía perfecto
todo parecía sostenerse
hasta ese dichoso momento
en el que la burbuja estalló.

la burbuja era pequeña,
acababa de nacer,
y tu quisiste romperla
y con ello, romperme a mí.

ambos nos hemos roto
nos hemos destrozado,
pero en el fondo
queremos ser uno.

quiero volver a sentir
cómo era abrazarte
una fría noche de Navidad.

deseo sentir tu respiración cercana,
tu mano suave rozando
cada centímetro de mi piel.

esa manera tuya
de recostarte en la cama
y fumar calmadamente,
como tanto me gusta.

solo quiero volver a cerrar los ojos,
y sin abrirlos,
saber que vas a permanecer ahí.

sábado, 5 de diciembre de 2015

Cuatro paredes

solo con un segundo
una simple mirada,
sacas lo mejor de mi
o me hundes hasta que me ahogo.

pero no puedo dejar de pensar
que donde mejor estoy
es en tus brazos
donde me susurras
"no llores, te pones fea"

nada puede asegurarme
que cuando salga el sol,
todo va a seguir
como anoche.

debería estar durmiendo
pero aquí estoy
entre estas cuatro paredes
en las que pocas veces has estado,
pensando en si volverás

pensando en como tus labios
me pedirán bajar a la calle
porque necesitas un cigarro.

será entonces cuando sepa
que nada ha cambiado,
y que todo será como antes.




viernes, 27 de noviembre de 2015

Eres algo a lo que puedo aferrarme,
pero eres como el humo
y rápidamente puedes desaparecer.

Eres tranquilidad en la noche
y pasión en la cama.

Eres observador,
paciente, tranquilo;
y eso nos complementa.

Eres la amarga cerveza
que acabó gustándome;
quise negar lo evidente,
hasta que con una mirada tuya,
tras haberla probado,
pude ser consciente
de que te quería.

Y necesito volver a esa mirada,
cómplice, tal vez
que entendía cada movimiento,
cada palabra.

Necesito volver a ti,
a todas aquellas veces
que hemos reído hasta ahogarnos,
a todas aquellas veces
que me dijiste
que todo saldría bien.

Porque tú eres
la confianza que tengo en mí;
tú has sabido aportarme eso.

(Es ahora cuando no puedo perderte).

lunes, 9 de noviembre de 2015

Para. Piensa. Respira.

Hoy es un día nublado
casi lluvioso
cualquiera diría que estamos en Galicia
pero aquí no hay playas
ni nada con lo que compararse.

Es un día húmedo,
donde el humo de cada calada
poco a poco se diluye
en el frío aire.

Todo el mundo anda con prisas
como si del fin del mundo se tratase,
y todo ¿para qué?

Acaso es todo tan urgente
que no tienes tiempo de parpadear.

Para. Piensa. Respira.

Observa el paisaje,
el azul de sus ojos,
ese mar que sus lágrimas crean.

Algo le ocupa la mente
y solo ella cree
que una botella de vodka
puede curarle.

Ni siquiera ella recuerda
la razón,
el problema
que le causa esa tristeza.

No podría considerarse tristeza
el no querer volver a casa.
Preferir un abrazo,
una caricia;
eso que consideras hogar.

Pero ya no puedes hacer nada
solo, observar aquellos ángeles.

"Los ángeles pueden volar"
Susurró y saltó.

lunes, 24 de agosto de 2015

nunca te apagues.

escribes lentamente
el tiempo se ha detenido
una vez más conservas aquel recuerdo
aquella calada
de ese último deseo

porque echaré de menos tus andares.
tu dulzura
en cada "buenos días nena"

pero no podemos estancarnos
a veces tenemos que seguir
aunque un muro nos lo impida.
debemos ser valientes
en todas las decisiones.

sé que es duro
mirar atrás y ver
como poco a poco
hemos dejado un rastro de ceniza,
nos hemos ido consumiendo.

pero nunca te apagues.

sábado, 16 de mayo de 2015

Una más.

Se sentaba en la esquina de su cama. Llevaba una hora llorando por razones que ella misma desconocía. Se ahogaba. No podía controlar la caída de sus lágrimas por sus pálidas mejillas. La luz estaba apagada. Nadie la miraba. Se sentía frágil, realmente lo era y poca gente sabía esto en verdad. Todos veían como día a día, se rodeaba de gente que parecía apreciarla, obviamente lo hacían. Pasaban los días y ella parecía la típica chica de instituto, que aunque tuviese pocos amigos, ella era feliz. Intentaba llevarse bien con todo el mundo, aunque siempre fracasaba en este aspecto. Le gustaba estar en su propio mundo, pero evadirse allí, le hacía sentirse sola y perdida.

Se sentaba al final de la clase. Hablaba con gente que tenía sentada cerca, o aprovechaba para escribir cosas como estas. Solía vestir de negro, y no le gustaba llamar la atención. Ni que la gente la mirase. Aún así, la gente la miraba. La gente que se juntaba con ella, no la conocía realmente, y ella aparentaba ser uno más. Solo quería encajar de una vez por todas, aunque ella sabía que poco a poco se le iba acabando el tiempo. Muchas veces pensó en tirar la toalla. A nadie le importaría, ¿o sí? Nunca lo sabría. Seguían pasando los días y ella aguantaba  con todo, seguía acudiendo a sus clases, aun sabiendo que a veces, era lo último que quería hacer.

Se sentaba en un asiento del primer vagón del metro. Ahora estaba un poco más alta y había cambiado un poco. Estaba algo cansada, era más pronto se lo habitual. Seguía llevando su mochila con todos sus libros. Decidió no tirar la toalla. Toda aquella gente no merecía que ella la tirase. Incluso la gente que le importaba, tampoco lo merecía. Se encaminaba a otro lugar, donde empezar de cero. Donde todo iba a cambiar. Donde podría hacer lo que siempre había querido, y ser quien siempre había soñado. Ahora estaría un poco alejada de quién de verdad le importaba, pero sabía que aunque eso también le fuese a ser duro, iba a cambiar. Esta vez, para bien.

martes, 12 de mayo de 2015

A veces hablamos por hablar.

Y sí, eso es verdad. A veces hablamos por hablar, por tener algún tema de conversación, por mantener alguna discusión sobre un tema completamente aleatorio. Y sí, también es verdad que a veces metemos cosas en esa conversación para hacerla más interesante o por nuestro propio orgullo. Y sí amigos, todos sabemos que son mentira. En serio, ¿qué ganamos? Pero venga, reconozcámoslo, todos lo hemos hecho. 

Pero a parte de esto, quiero hablar de otra cosa. Hay muchas ganas de cambio. Yo, principalmente, quiero dar un cambio completo a mi vida. Desaparecer de donde estoy y empezar de cero en otro lugar. Lo veréis como una tontería, pero ya llevo muchas cosas acumuladas a la espalda y llega un momento en el que explotas. Llevo, y sin exagerar, toda la vida con la misma gente, he crecido con ellos; y obviamente me llevo muchísimos buenos momentos con ellos, por qué no. Pero el ser humano es muy rencoroso, y claro está, siempre nos llevamos los peores recuerdos de esas personas. Ya nos quedamos con eso que pasó y que ya no puedes ver a esa persona igual. 

Intentaría quedarme con los buenos momentos, pero aparte de rencoroso, el ser humano es cruel y da asco. De esta etapa en el instituto, me llevo también buenos recuerdos con buena gente, aunque sean pocos. Porque hay a veces que aunque nunca hayas hablado con una persona, simplemente un hola y una sonrisa suyos, te alegran. No querría perder esas personas por cambiarme de instituto, y siempre agradeceré el hecho de que estuvieran allí. 

domingo, 10 de mayo de 2015

Pensad antes de hablar.

El otro día vi por tumblr un post que decía que una persona nunca merece que le digan que se suicide, por algo que haya hecho, por muy mal que esté, aunque sea lo peor que podría haber hecho nunca. Personalmente, creo que nunca le diría algo así a alguien por muy enfadada que estuviese con esa persona. Pensad que se lo toma en serio y lo hace. ¿Cómo os sentirías? Yo me sentiría culpable de esa muerte y realmente nadie querría estar en ese papel. En ninguno de los dos. Suicidarse no es ninguna tontería, ni ningún capricho.
Por otra parte, habitualmente oigo comentarios nivel "está loco/a" en relación a una persona que se autolesiona. Primer punto, la gente que se autolesiona no está loca. No lo está. Y esa gente es juzgada por encontrar una vía de desahogo que no es la correcta. ¿En serio tenéis que juzgarles por ello? ¿Acaso ellos os juzgan? No. Segundo punto, ¿por qué en vez de criticar a esa persona, no la ayudáis?
Pero lo que realmente me molesta es que haya gente que diga este tipo de cosas y se quede tan a gusto y tan ancho. No sé, ¿realmente os sentís realizados como personas diciendo eso? Creo que si vosotros estuvieseis en ese lugar no querríais recibir dichos comentarios. Solo os quiero hacer reflexionar.